
Miles de personas se movilizaron este domingo en distintas ciudades de Colombia para rechazar la elección presidencial de Abelardo de la Espriella. Las manifestaciones, que inicialmente se desarrollaron de forma pacífica, derivaron en algunos enfrentamientos entre encapuchados y la policía antidisturbios en medio de barricadas incendiadas.
En Bogotá y Cali, bastiones políticos del presidente saliente Gustavo Petro y del excandidato Iván Cepeda, los asistentes recorrieron las calles con consignas, música y caravanas de vehículos para expresar su inconformidad con el triunfo del dirigente de ultraderecha, quien ganó la segunda vuelta por un estrecho margen.
Durante las protestas se registró la quema de llantas y banderas de Estados Unidos, país que respalda al mandatario electo. Los manifestantes cuestionan su historial como abogado y rechazan algunas de las medidas anunciadas para su gobierno, entre ellas políticas de seguridad más estrictas, la construcción de megacárceles y la promoción del fracking.
La izquierda colombiana, encabezada por Petro, anunció que impugnará los resultados de miles de mesas electorales y señaló que reconocerá únicamente los resultados definitivos una vez concluya el escrutinio oficial.
Las imágenes de los enfrentamientos recordaron las masivas movilizaciones sociales registradas entre 2019 y 2021 durante el gobierno de Iván Duque. Analistas advierten que posibles recortes a programas sociales podrían generar nuevas protestas en el futuro.
Mientras tanto, De la Espriella moderó su discurso tras la victoria electoral y aseguró que gobernará para todos los colombianos durante el periodo que se extenderá hasta 2030.
