
El Municipio de Quito y los representantes del transporte público iniciaron este 13 de mayo una serie de mesas de diálogo para analizar un posible ajuste en la tarifa del pasaje urbano.
La reunión se desarrolló en el centro de la capital y contó con la participación del alcalde Pabel Muñoz, junto a autoridades de movilidad y dirigentes transportistas encabezados por Jorge Yánez.
Los transportistas insisten en que la tarifa debería subir de USD 0,35 a USD 0,65, argumentando que ese valor corresponde a la denominada “tarifa técnica” necesaria para sostener la operación del sistema.
Sin embargo, el Municipio descartó, por ahora, aprobar ese incremento. El alcalde aseguró que la prioridad será proteger la economía de los quiteños y revisar de manera integral la calidad del servicio antes de tomar cualquier decisión.
Las mesas de negociación se instalaron ocho días después de la paralización parcial de buses registrada el pasado 5 de mayo, cuando la suspensión del servicio generó complicaciones en la movilidad de la ciudad.
El secretario de Movilidad, Álex Pérez, explicó que durante las próximas reuniones se analizarán temas relacionados con el modelo de gestión y la calidad del transporte público, además de la tarifa. También señaló que el servicio actual de los más de 3.000 buses que circulan en Quito aún presenta deficiencias que no justifican un alza inmediata en el costo del pasaje.
