
El embalse de Mazar registró una importante recuperación en su nivel de agua tras el incremento de lluvias en el sur del país. Luego de una notable caída durante abril debido a la escasez de precipitaciones, desde el 1 de mayo su cota comenzó a subir de forma acelerada.
En apenas cuatro días, el nivel del embalse aumentó siete metros, alcanzando los 2.139,11 metros sobre el nivel del mar hasta la mañana del 4 de mayo, según datos de CELEC-EP. Esto lo ubica a 14 metros de su capacidad máxima y lo aleja del nivel crítico de operación.
Este repunte se debe principalmente al incremento del caudal del río Paute, que abastece al complejo hidroeléctrico del mismo nombre. El caudal pasó de poco más de 134 metros cúbicos por segundo el 1 de mayo a más de 367 metros cúbicos por segundo el 4 de mayo.
Como parte de las medidas para preservar el recurso hídrico, las turbinas de la central Mazar se mantuvieron apagadas durante varias horas, mientras que la hidroeléctrica Paute-Molino operó con menor capacidad.
Asimismo, en la zona de la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair también se registró un aumento significativo en el caudal, alcanzando los 474 metros cúbicos por segundo, muy por encima de los niveles de finales de abril.
La generación de energía en estos complejos es fundamental para evitar apagones en el país, especialmente en un contexto de alta demanda eléctrica que ha alcanzado niveles récord en los últimos meses. A pesar de ello, en varias provincias se han reportado cortes de luz recientes y el Gobierno ha aplicado interrupciones programadas en algunos sectores debido a trabajos de mantenimiento.
