
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, atraviesa una compleja situación tanto en el ámbito judicial como en el de su salud. En los últimos días volvió a la Cárcel del Encuentro luego de permanecer en una clínica, donde decidió no someterse de inmediato a una cirugía por cálculos en la vesícula.
Su abogado, Julio César Cueva, explicó que los exámenes médicos confirmaron la necesidad de una intervención quirúrgica, pero aseguró que el alcalde no rechazó la operación, sino las condiciones en las que se pretendía realizar. Según la defensa, Álvarez optó por programar el procedimiento con un equipo médico de su confianza y cuestionó que el traslado al centro de salud se efectuara sin el consentimiento del alcalde y sin informar previamente a su familia.
La decisión quedó registrada en un documento firmado por Álvarez, cuyo momento fue grabado y posteriormente difundido en redes sociales. La defensa anunció que emprenderá acciones legales por la presunta divulgación de información protegida por el derecho a la privacidad.
En contraste, el ministro del Interior, John Reimberg, sostuvo que el entorno del alcalde buscaba que fuera trasladado a otra clínica con el propósito de evitar su retorno al centro de privación de libertad.
Mientras tanto, los procesos judiciales contra Álvarez continúan. En el caso Goleada, un juez volvió a dictar prisión preventiva y fijó para el 16 y 17 de julio la audiencia preparatoria de juicio por el presunto delito de lavado de activos.
Además, el 1 de julio fue llamado a juicio en el caso Grillete por un supuesto incumplimiento de decisiones legítimas de autoridad competente, relacionado con el presunto retiro de su dispositivo de vigilancia electrónica durante un allanamiento.
Por otro lado, el caso Triple A, en el que se investiga una presunta comercialización ilegal de combustibles, sigue en etapa de juicio. La Fiscalía ya concluyó la presentación de sus pruebas y el Tribunal reanudará las audiencias entre el 18 y el 26 de julio.
