
El riesgo país de Ecuador continúa mostrando una tendencia a la baja en 2026 y alcanzó los 402 puntos durante el 8 y 11 de mayo, convirtiéndose en el nivel más bajo registrado desde octubre de 2014.
El indicador refleja una reducción de 90 puntos frente al inicio del año, cuando se ubicaba en 492 unidades, y marca además el nivel más bajo durante el gobierno de Daniel Noboa.
El riesgo país es un índice utilizado por los mercados internacionales para medir la capacidad de una nación de cumplir con el pago de su deuda externa. Mientras más alto es el indicador, mayor es la percepción de riesgo e incertidumbre entre inversionistas y acreedores. Por el contrario, cuando disminuye, el país genera mayor confianza y puede acceder a financiamiento internacional con tasas de interés más bajas.
Por ejemplo, en abril de 2025 Ecuador alcanzó un pico de 1.908 puntos en medio de la incertidumbre política por la segunda vuelta presidencial entre Noboa y Luisa González. En ese momento, los mercados temían un eventual regreso del correísmo debido al antecedente del default declarado durante el gobierno de Rafael Correa en 2008.
Tras la victoria electoral de Noboa, el país mantuvo su acuerdo financiero con el International Monetary Fund y aplicó medidas de ajuste fiscal, entre ellas la reducción de subsidios a combustibles, acciones que ayudaron a mejorar la percepción de los inversionistas sobre la economía ecuatoriana.
Otro factor clave en la caída del riesgo país ha sido el aumento del precio internacional del petróleo, provocado por las tensiones y el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. El crudo WTI, referencia para Ecuador, superó los USD 100 por barril este 12 de mayo, cuando antes del conflicto se cotizaba cerca de USD 67.
El alza del petróleo beneficia directamente a Ecuador por ser un país exportador de crudo, ya que incrementa los ingresos del Estado y mejora las perspectivas de pago de deuda externa.
Gracias a este escenario y a la reducción sostenida del riesgo país desde marzo, Ecuador logró concretar recientemente una nueva emisión de bonos internacionales con una tasa de interés promedio de 8,5%, menor a la registrada en operaciones anteriores.
