
El sistema de transporte público en Quito retomó su funcionamiento habitual este miércoles 6 de mayo desde las 05:00, luego de que el día anterior se aplicara una reducción en la jornada como medida de presión del gremio. Las unidades de servicio intracantonal, urbano, rural y combinado volvieron a circular con normalidad en sus rutas establecidas, incluyendo la aplicación del sistema de restricción vehicular “pico y placa”.
Este retorno a la normalidad se dio tras un acercamiento entre los transportistas y la Alcaldía, donde se acordó instalar mesas técnicas para debatir un eventual incremento en la tarifa del pasaje. Como resultado de este entendimiento, los operadores decidieron reanudar completamente sus actividades desde la noche del martes, respetando las frecuencias y recorridos definidos en sus contratos.
La vicealcaldesa Fernanda Racines confirmó que la primera reunión formal entre el Municipio y el gremio se llevará a cabo el próximo 13 de mayo. En ese espacio se analizarán los costos del sistema y se discutirá la posibilidad de ajustar la tarifa, siempre bajo criterios técnicos. Actualmente, los transportistas sostienen que el pasaje debería alcanzar los USD 0,65 según sus cálculos, aunque en las conversaciones iniciales se mencionó un posible aumento de USD 0,10, lo que llevaría la tarifa a USD 0,45.
Por su parte, desde el Municipio también se ha planteado revisar el modelo de gestión del transporte público, considerando aspectos jurídicos, operativos y de movilidad. Este análisis buscaría no solo evaluar el precio del pasaje, sino también mejorar la calidad del servicio.
Durante la mañana de este miércoles, la Agencia Metropolitana de Tránsito reportó que la circulación vehicular se desarrolló con normalidad, con presencia activa de buses en sus recorridos y controles en distintos puntos de la ciudad para garantizar el orden en las vías.
