
El ministro de Transporte, Roberto Luque, confirmó que las compensaciones económicas otorgadas a transportistas por el incremento del diésel no se extenderán más allá de las fechas previstas. En el caso del transporte urbano, este beneficio ya terminó, mientras que para el servicio intra e interprovincial finalizará el 15 de mayo de 2026.
Estas ayudas fueron implementadas en septiembre de 2025 tras la eliminación del subsidio al combustible, con el fin de mitigar el impacto en los costos operativos del sector. Aunque desde el Gobierno se había mencionado la posibilidad de prolongarlas, Luque descartó esa opción.
Respecto a un posible aumento en las tarifas de buses urbanos, el ministro aclaró que esa decisión no depende del Gobierno central, sino de los gobiernos locales, como los municipios de Quito y Guayaquil, que son los encargados de definir ajustes tarifarios.
También señaló que en algunas ciudades, como Cuenca, ya se han realizado incrementos vinculados a mejoras en la calidad del servicio. Además, indicó que continúan las conversaciones con los gremios sobre posibles revisiones en rutas de larga distancia, aunque descartó paralizaciones.
En cuanto al transporte pesado, el ministro cuestionó las cifras que manejan algunos sectores sobre el aumento de costos operativos y recordó que el Gobierno ha aplicado medidas de apoyo, como compensaciones, cambios regulatorios y ajustes tarifarios en ciertas rutas.
Finalmente, anunció que se retomará el uso de radares de control de velocidad, los cuales habían sido suspendidos desde finales de 2024. Según explicó, estos dispositivos tendrán un enfoque preventivo, estarán señalizados y no tendrán fines recaudatorios.
